jueves, 9 de enero de 2014

Hacer o ser? Fe o dones?

La fe nos da el conocimiento pleno de quienes somos y que es lo que podemos hacer, mas y mejor. Recordemos que la fe es lo mismo que tener visión, para poder comprender y poder esperar lo que uno quiere. Así mismo nos da la capacidad para poder administrar nuestros dones y habilidades, ya sea que hayamos nacido con ellas o que las desarrolláramos con el tiempo y la disciplina.

Es importante explicar que la personalidad (también es como ellos se comprenden y como esperan actuar en la vida) de las personas se manifiesta en sus actos, esto es, que mi personalidad define la naturaleza real de mis actos y pensar que los actos de una persona puede definirlos es un error. Cualquiera puede, por ejemplo, hacer una comida, pero no cualquiera puede hacerlo con amor para hacernos sentir especiales y amados. Es muy común confundirse con esto, porque pensamos que haciendo, llegamos a ser especiales, que por un acto obtengo personalidad y una identidad definida, sin embargo, cuando tengo personalidad y una identidad definida en mis actos manifiesto mi personalidad e identidad y entonces mis actos pueden ser valorados. Por tanto, a través de mis actos manifiesto mi amor y mi personalidad, y no al revés.

Lo anterior es un peligro enorme porque es una trampa de la cual es difícil salir, porque si pensamos que haciendo cosas buenas somos especiales, que pasa cuando hacemos algo, [que definimos o la gente define como] malo, en ese momento somos degradados y recibimos la etiqueta de inservibles, malvados, inútiles, incapaces, etc. Esto es el hueco donde muchas personas caen y no vuelven la levantarse, porque las personas siempre van a maximizar las faltas ajenas y minimizar las propias, y así mismo, van a maximizar los logros propios y minimizar los ajenos, por esto es que muchas personas siempre durante toda su vida buscan agradar haciendo cualquier cosa, o permitiendo humillaciones que mutilan el alma, pero con tal de no quedarse fuera del sitio donde están, soportan todo eso en silencio, y reciben verdaderas migajas cuando pueden recibir un trato merecido y anhelado.

Acá he descrito uno de los problemas mas grandes que tenemos todos, nos enfocamos en hacer y no en ser, nos enfocamos en trabajar, estudiar, dar buenos regalos, pero no en ser excelentes por dentro, en cultivar el ser, en ser mas exigentes en las áreas de nosotros que nadie mas que nosotros podemos ver, allí donde manifestamos nuestra verdadera integridad, valores y fe.

Todos tenemos que trabajar, estudiar y cumplir con requisitos propios de la sociedad donde vivimos, no siempre podemos desempeñarnos en las labores que sean de nuestro completo agrado. Algunos bailarines, serán administradores, otros pintores serán ingenieros, algunos músicos  serán médicos. Pero cuando tomamos un tiempo para manifestar nuestra fe a través de nuestros dones, entonces es cuando sacamos de adentro de nosotros mismos nuestra fe, fortalecemos nuestra visión de vida lo cual es lo mismo que el propósito para nuestras vidas, podemos producir placer y alegría al ver que funcionamos en algo plenamente, y esto no es mas que nuestros dones.

Un don puede ser pequeño y sutil o algo impresionante y que todo el mundo admire, pero nuestros dones no se pueden medir por lo que dice la gente de ellos, si no por como dices que te sientes cuando haces eso que llamas tu don. Por ejemplo una de mis habilidades siempre ha sido hablar. Muchas personas han alabado mi forma de hablar y expresarme y muchas otras me han dicho que me calle porque no soportan oírme mas. La verdad es que nunca he reparado en ninguna de las dos opiniones y por favor no me malentiendan, siempre digo gracias cuando me dan un elogio, y siempre me callo cuando alguien se queja, pero lo que realmente me importa es como me siento cuando hablo con alguien y trato de subirle el animo o trato de explicarle algo importante, en ese momento se que estoy funcionando en función a mi visión de vida, estoy cumpliendo el propósito de mi vida, y en parte es la razón porque abrí este blog.

Pero la Biblia dice, “El hermano de humilde condición gloríese en su exaltación” (Santiago 1:8)


esto significa:

Cuando Santiago habla de alguien humilde se refiere a alguien que sabe que es lo bueno y lo malo que tiene, que conoce sus recursos y puede vivir en paz con ello, aceptándolos, y es esta persona con este conocimiento, quien debe disfrutar plenamente la satisfacción de hacer aquello que le sale bien y que disfruta compartir con los demás. En otras palabras, vaya y use su don, no importa si usted tiene que trabajar en algo que no le gusta, tome el tiempo para hacer eso que lo hace sentir completo y funcional, tome el tiempo para pintar, para cantar, para bailar, para hablar con alguien y contarle los mejores chistes, ayude a alguien en algo, lo que sea, use su don, y ejercite su fe por medio de ese don.


Y para terminar, debo decirles algo muy importante, el don nunca es consciente de si mismo, muchas veces despreciamos nuestros dones porque pensamos que son poca cosa pero no es así, cuando hacemos algo puede ser que se vuelva algo familiar para nosotros y nos sintamos tentados a menospreciarlo. No lo haga, no se menosprecie, siempre habrá alguien que necesite su don, y cuando hacemos algo que disfrutamos, vamos a desarrollar gran destreza y cuando menos lo esperemos ese don nos abrirá puertas, alguien pagará por ese don (Proverbios 22:29), personas se nos van a acercar a pedirnos que les enseñemos a desarrollar sus propios dones, a que les enseñemos nuestra visión para que ellos encuentren la de ellos, las personas van a querer estar junto a nosotros y caminar a nuestro lado.

domingo, 5 de enero de 2014

Y porque estoy sufriendo?

Y porqué me pasa esto a mi? Y porqué estoy sufriendo de esta manera, si yo no soy tan malo? Y porqué a aquel que hace mal no le pasa nada y a mi que hago bien me pasa esto? Y porque si no soy tan malo?
Es muy probable que todos nos hayamos hecho estas preguntas en algún momento de nuestras vidas, cuando el dolor se hace pesado y cala en nuestras mentes y corazones. En ese momento, cuando se rompe nuestro corazón por el dolor, lo que hay dentro sale, y algunas veces nos llevamos sorpresas, pero esto no sorprende a Dios.
Una vez cuando mi papá casi se muere debido a que sufrió dos derrames cerebrales, yo estaba completamente devastado, fue uno de los golpes más fuertes que he sufrido en mi vida. Mi papá es toda mi familia biológica (o por lo menos la mas cercana) y por encima de eso, es mi papá, a quien amo con todo mi corazón. Pues luego de ser una persona activa, fuerte, dinámico, siempre haciendo algo, buscando cosas nuevas por hacer, quedar confinado a una cama por esa complicación en su salud, casi muerto, fue una visión terrible para mi, y cuanto mas para él.
Durante muchos años oré para que papá pudiera acercarse a Dios, y que compartiera mi fe,la fe de Jesucristo, pero no fue así. Fueron más de diez años que estuve orando, y creyendo por su salvación, para que dejara el alcohol, que tanto daño había causado a la familia y a nuestra relación, ya últimamente era difícil hablarle por el problema del alcohol, pero igual lo amaba, y eso era aun mas duro porque quería acercarme a él pero era doloroso verlo así y otras veces hacía cosas que dolían aún mas. Por eso y otras razones oraba a Dios para que papá pudiera conocerle, y salir de esa vida de libertinaje que tenía y que sus virtudes fueran aun mejor aprovechadas por el mismo y los que lo amábamos.

sábado, 4 de enero de 2014

Ver las cosas que no son... Como si fueran!

Ayer compartí en la entrada anterior, algunos puntos sobre la fe y como funcionaba. Compartí una breve explicación acerca de que es la fe, y como se compone dentro de nosotros la fe, mediante la espera y el entendimiento.
Así mismo explicaba que la fe necesita un catalizador, y es ni mas ni menos que nuestras acciones. Porque, según nos expone Jacobo, la fe sin obras es muerta, por tanto, si tengo fe pero esta fe no es puesta en manifiesto por medio de lo que hago, entonces mi fe, no es mas que una idea que no da fruto alguno.

Veamos el caso de un muchacho que le gusta una muchacha. Este muchacho espera que la muchacha sea su novia, porque le gusta mucho, el joven la ve y trata de entender qué le gusta a la muchacha, mas linda que ha visto en toda su vida, porque a sus 14 años de vida nunca ha visto una mujer mas bella y simpática, es la muchacha de 13 años mas bella del mundo (¿o no pensamos así a esa edad?). Y tiene muy claro que va a ser el hombre más feliz del mundo cuando esté junto a ella, y ella será muy feliz con él.

Se han manifestado los dos motores principales de la fe, el está esperando algo que no se le confirmado, y el entiende bien que es lo que espera, también tiene muy claro que es lo que va a hacer con la joven cuando sean novios. Pareciera que todo está listo, pero no es así.

jueves, 2 de enero de 2014

Ver las cosas que no son...


Siempre hablamos de la fe pero, realmente sabemos que es la fe, cómo se ejerce y cómo podemos estar seguros que tenemos una fe correcta o que por lo menos tenemos algo de fe?.
Para empezar todos tenemos fe, esa es una parte fundamental del razonamiento, y aunque parezca contradictorio así es, y paso a explicar.
Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve” cita el verso bíblico. Ahora un poco mas lento y en leguaje mas genérico.
“Entonces la fe es, estar seguro, tener como cierto (certero) que mi espera va a llegar a un fin.” Pocas son las personas que conozco que pueden esperar pacientemente, y es que esta es una virtud poco común, pero muchos de los que gozan de tal virtud en situaciones de estrés o ansiedad ven su paciencia probada y hasta quebrantada. Esperar el nacimiento de un hijo, esperar un ser amado salga bien de una operación quirúrgica, esperar al hijo que llegue a casa sano y salvo por la noche, en fin, muchas son las formas en que puede ser probada nuestra habilidad para esperar.

miércoles, 1 de enero de 2014

Preparación para el inicio del año... en cualquier momento del año


El inicio de año no es mas que un día mas al cual se le da connotaciones especiales porque acabamos un ciclo e iniciamos otro, es decir, no hay nada especial en el último día del año y el primero, lo especial lo adjudicamos nosotros. Todo esto esta bien, es bueno celebrar, los triunfos, las alegrías, las derrotas que nos hacen madurar, las lagrimas que nos hacen mas fuertes, pero esto no pasa solo porque si.
Debemos protagonizar nuestras vidas y decidir que celebramos, y que debemos mejorar, prepararnos para que el próximo cierre de el ciclo anual, podamos tener mas razones por las cuales reír y no llorar, o aun peor, tragarnos nuestro orgullo y frustración por ver el tiempo perdido sin hacer aquello que anhelamos o lo que debimos hacer.